18 Leyendas del Viejo Oeste: Cómo Murieron REALMENTE (No Como en las Películas)
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18 Leyendas del Viejo Oeste: Cómo Murieron Realmente (No Como en las Películas)
Olvida por un momento todo lo que Hollywood te enseñó sobre el Viejo Oeste. No hubo siempre duelos épicos al atardecer, ni pistoleros cayendo dramáticamente con el sol detrás de ellos. La realidad fue mucho más cruda… y muchas veces más silenciosa. Enfermedad, traición, envejecimiento, soledad. Así terminaron muchas de las figuras más legendarias de la frontera americana.
Estas son sus verdaderas historias.
1. Buffalo Bill: La leyenda que siguió causando polémica después de muerto
William F. Cody, conocido mundialmente como Buffalo Bill, convirtió el Viejo Oeste en espectáculo. Con su show itinerante llevó cowboys, indígenas y escenas de la frontera a escenarios de Estados Unidos y Europa. Fue una celebridad internacional.
Pero cuando murió en 1917, la gloria ya no brillaba igual. Pasó sus últimos días en Denver, prácticamente arruinado, alojado en casa de su hermana. Lo más extraño vino después. Su cuerpo permaneció meses sin ser enterrado mientras discutían dónde debía descansar la leyenda.
Finalmente fue sepultado en Lookout Mountain, Colorado. Sin embargo, el pueblo de Cody, Wyoming, juró durante décadas que Denver había “robado” el cadáver. La disputa fue tan intensa que las autoridades colocaron concreto sobre la tumba para evitar cualquier intento de profanación. Incluso muerto, Buffalo Bill seguía siendo centro de controversia.

2. Bat Masterson: Del polvo de Dodge City a una oficina en Nueva York
Bat Masterson fue sheriff en Dodge City cuando el nombre del pueblo era sinónimo de caos. Sobrevivió tiroteos, enfrentó forajidos y se convirtió en símbolo del orden en medio del desorden.
Pero su final no tuvo balas ni caballos.
Dejó el Oeste atrás, colgó sus armas y se mudó a Nueva York, donde trabajó como columnista deportivo escribiendo sobre boxeo. El 25 de octubre de 1921, a los 67 años, murió de un infarto mientras escribía en su escritorio. El hombre que había esquivado tantas balas encontró la muerte de la forma más tranquila posible: sentado, con la pluma en la mano.
3. Wyatt Earp: El pistolero que buscó a Hollywood
Wyatt Earp, el hombre asociado al famoso tiroteo del O.K. Corral, vivió lo suficiente para ver cómo nacía el cine del Oeste. En sus últimos años frecuentaba estudios en Los Ángeles, asesorando a directores y actores jóvenes.
Nunca le pagaron por ello.
Murió en 1929 a los 80 años por causas naturales. En su funeral, varias estrellas del cine mudo cargaron su ataúd. El hombre que sobrevivió docenas de enfrentamientos armados murió en su cama, lejos del polvo y la pólvora.
4. Doc Holliday: El dentista que sabía que iba a morir
John Henry “Doc” Holliday era dentista, pero la tuberculosis lo empujó hacia el Oeste. El clima seco le dio algo de tiempo extra, pero nunca lo curó.
Se convirtió en jugador profesional y pistolero. Participó en el tiroteo del O.K. Corral junto a los hermanos Earp. Siempre vivió sabiendo que la enfermedad lo perseguía.
En 1887 murió en un sanatorio en Colorado. Dicen que miró sus pies descalzos y dijo con ironía que siempre había pensado que moriría con las botas puestas. No fue así. La tuberculosis ganó la batalla que ningún enemigo pudo ganar.
5. Annie Oakley: Amor hasta el final
Annie Oakley nació en la pobreza. Desde niña cazaba para alimentar a su familia. Pagó la hipoteca de su madre antes de cumplir los quince años.
Venció al tirador profesional Frank Butler en una competencia. Un año después se casaron. Juntos recorrieron el mundo en el espectáculo de Buffalo Bill.
Murió en 1926 a los 66 años. Dieciocho días después, su esposo, devastado, dejó de comer y falleció también. Fueron enterrados uno al lado del otro.
6. Billy the Kid: El joven inmortal
Billy the Kid tenía apenas 21 años cuando murió. Escapó de prisión, mató guardias y fue perseguido sin descanso.
La noche del 14 de julio de 1881, en Fort Sumner, entró desarmado a una habitación oscura sin saber que Pat Garrett lo esperaba. Dos disparos terminaron su vida.
Murió joven, sin duelo heroico, sin oportunidad de defenderse. La leyenda fue más grande que el hombre.
7. Davy Crockett: El misterio del Álamo
Davy Crockett fue cazador, soldado y congresista. Tras perder la reelección, se fue a Texas.
En 1836 estaba en el Álamo cuando el ejército mexicano lo atacó. Murió el 6 de marzo. Algunos dicen que luchó hasta el final; otros aseguran que fue capturado y ejecutado. Nunca se sabrá con certeza.
8. Jesse James: Traicionado en su propia casa
Jesse James aterrorizó bancos y trenes durante años. Pero murió en 1882 en su propia sala, acomodando un cuadro.
Bob Ford, su supuesto aliado, le disparó por la espalda tras hacer un trato secreto con el gobernador de Missouri. La traición, no la ley, fue su final.
9. Butch Cassidy y Sundance Kid: ¿Muerte o mito?
Huyeron a Sudamérica cuando la presión en Estados Unidos se volvió insoportable. En 1908, tras un enfrentamiento en Bolivia, se dijo que murieron rodeados por soldados.
Sin embargo, los cuerpos nunca fueron identificados con certeza. Durante décadas circularon rumores de que uno o ambos sobrevivieron.
10. Belle Starr: El asesinato sin resolver
Belle Starr fue una mujer forajida famosa por sus vínculos con criminales. En 1889 fue asesinada a escopetazos mientras regresaba a casa.
Nunca se resolvió el crimen. Su propio hijo fue sospechoso, así como vecinos y enemigos.
11. Wild Bill Hickok: La mano del muerto
En 1876, en Deadwood, Wild Bill jugaba póker de espaldas a la puerta. Un error fatal.
Jack McCall le disparó por la espalda. Sus cartas eran dos ases y dos ochos. Desde entonces esa combinación se conoce como “la mano del muerto”.
12. Calamity Jane: Entre mito y alcohol
Calamity Jane vivió entre historias exageradas y realidad. Afirmó haber sido amante de Wild Bill, pero no hay pruebas.
Murió en 1903 de neumonía, debilitada por el alcoholismo. Fue enterrada junto a Wild Bill. Algunos dicen que fue su deseo. Otros, una broma póstuma.
13. Pat Garrett: El cazador cazado
El hombre que mató a Billy the Kid murió en 1908, disparado por la espalda en una disputa de tierras.
El sospechoso fue absuelto rápidamente. Las dudas persisten hasta hoy.
14. John Wesley Hardin: El abogado que no escapó al pasado
Hardin fue uno de los pistoleros más letales de Texas. Tras salir de prisión intentó reformarse como abogado.
En 1895 fue asesinado por la espalda en un salón. El pasado siempre lo alcanzó.
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15. Black Bart: El bandido poeta
Robó diligencias sin disparar un tiro y dejaba poemas burlándose de Wells Fargo. Fue capturado gracias a un pañuelo olvidado.
Cumplió cuatro años de prisión y luego desapareció. Nadie sabe con certeza cómo murió.
16. Bass Reeves: De esclavo a leyenda
Nacido esclavo, se convirtió en uno de los primeros alguaciles federales afroamericanos. Arrestó a miles de criminales.
Murió en 1910 por problemas renales, respetado y admirado.
17. Tom Horn: El juicio polémico
Explorador y detective, terminó trabajando como ejecutor para rancheros. Fue acusado de matar a un niño.
Fue ahorcado en 1903 insistiendo en su inocencia. Historiadores aún debaten su culpabilidad.
18. Pearl Hart: La última asaltante de diligencias
En 1899 robó una diligencia en Arizona. Fue capturada y pasó algunos años en prisión.
Murió en 1955, anciana y olvidada. Nada de disparos dramáticos. Solo el paso del tiempo.
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